7 piletas naturales increíbles para conocer

Te mostramos algunos pozos naturales convertidos en grandes piletas para nadar o bucear y cuya belleza difícilmente pueda ser imitada por la mano del hombre.

1. Hierve El Agua. México

Ubicada a unos 70 kilómetros de la capital del estado de Oaxaca, Hierve el Agua es uno de los principales atractivos ecoturísticos de México. Se trata de dos cascadas petrificadas, una de treinta metros de alto y otra de doce, formadas hace millones de años por el escurrimiento de las aguas que tienen un alto contenido de carbonato de calcio. En sus terrazas se formaron piscinas naturales poco profundas en donde refrescarse y disfrutar de una vista panorámica de la cadena montañosa.

2. To Sua. Samoa

Este “agujero gigante” (según su nombre), rodeado de una exuberante vegetación, se encuentra en Samoa, en el pueblo de Lotofaga en la costa sur de la isla de Upolu. Miles de visitantes descienden por una escalera de madera los para acceder a sus cristalinas aguas. Se trata de uno de los tantos pozos producidos por la erosión de la lava a través de miles de años, con una profundidad de unos treinta metros se alimenta con las mareas del Pacífico Sur.

(Foto: Martin Valigursky/ 123RF).

3. Sumidero Bimmah. Oman

Esta enorme pileta natural de unos cuarenta metros de diámetro se encuentra dentro del parque Hawiyat Najm en el desierto de Omán, en la península arábiga. El profundo agujero se produjo por el colapso de la superficie terrestre en donde la piedra caliza es más frágil que en otros sectores. La gruta está conectada por un túnel subterráneo con el mar lo que permite que las aguas turquesas fluyan permanentemente y se mantengan cristalinas.

(Foto: belikova/ 123RF).

4. Cenote Ik-Kil. México

Muy cerca de la ciudad de Chichén Itzá, en la península de Yucatán, México, se pueden visitar los famosos cenotes. Dz’onot es la palabra maya que significa “caverna con agua”, se trata de profundos pozos cuyo fondo está inundado por la filtración de las lluvias y por las corrientes de los ríos subterráneos. El principal es Ik-kil, rodeada de mucha vegetación, se baja por escaleras de piedra con pequeños balcones hasta la plataforma de acceso a sus aguas cristalinas y frescas.

(Foto: Diego Grandi/ 123RF).

5. Grotta Della Poesia. Italia

La “Gruta de la Poesía”, ubicada en la parte sur de Apulia en Italia, es una piscina natural que forma parte del sitio arqueológico de Roca Vecchia. El lugar, rodeado de un paisaje rocoso y de las aguas azules del Adriático, tiene una leyenda sobre una princesa que le gustaba bañarse en esta cueva y era tan bella que muchos poetas y artistas iban a observarla para inspirarse, de ahí su nombre.

(Foto: Stan Petru-Dorel/ 123RF).

6. Las Grietas. Ecuador

En el archipiélago de las Galápagos a pocos kilómetros de Puerto Ayora, al sur de la isla Santa Cruz, se encuentra Las Grietas, un angosto canal de unos cien metros de largo por siete de ancho y hasta diez metros de profundidad, producto de la fisura entre enormes paredes de roca volcánica inundado por agua fresca de mar y de lluvia en donde nadar y hacer esnórquel. Los lugareños, conocedores de la zona, aprovechan la altura de las rocas para tirarse desde lo más alto.

(Foto: mark52/ 123RF).

7. Giola. Grecia

La laguna Giola, en la isla griega de Thassos, es una pileta natural separada del Egeo por una angosta franja de rocas. Si bien la marea se encarga de llenarla, la temperatura del agua es sensiblemente más alta que la del mar por lo que un chapuzón se hace irresistible. El acceso a este lugar no es fácil pero vale la pena.

(Foto: Vasilis Ververidis/ 123RF).

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