Categoría

Aventura

Desde modernas estructuras a frágiles pasarelas, te mostramos cinco puentes que ofrecen singulares atractivos y una alta cuota de adrenalina.

Puente Trift. Suiza

Ubicado cerca de Gadmen en Suiza, es el puente peatonal suspendido más largo de los Alpes, con una longitud de 170 metros y 100 metros de altura. Se suspende sobre el glaciar Trift, lo que garantiza unas vistas espectaculares para los que no tengan vértigo.  Si bien, su aparente inestabilidad y las vistas al vacío pueden impresionar, está construido con gruesos cables de acero a los que se atornillaron los tablones de madera. 

Construido originalmente en 2004 para acceder a la central hidroeléctrica de Trift, se reemplazó en 2009 por este modelo mucho más robusto y abierto al público.

Puente Hussaini. Pakistán

Amado por los aficionados a los entretenimientos extremos, este puente fue construido para cruzar el rio Hunza. En la zona, caracterizada ser ventosa, pueden verse los restos del puente original al lado del actual, que también fue construido con elementos simples como cuerdas y madera. Con el uso, muchas tablas se rompieron y los espacios entre ellas se hicieron muy grandes que, sumado al permanente viento helado, hacen que este el Hussaini sea considerado el Puente mas peligroso del mundo.

(Foto: Pulpitis/123RF).

Puente de Qeswachaka. Perú

Ubicado a 3.700 msnm, en el departamento del Cusco, este puente inca tiene una longitud de 28 metros, poco más de un metro de ancho y se suspende a 30 metros sobre el río Apurímac. Formaba parte de una importante red de caminos que conducían a Machu Picchu. Todos los años las comunidades locales, mediante un rito, mantienen y renuevan el puente como lo hacían los incas hace cientos de años. Hoy, es uno de los grandes atractivos turísticos de la zona.

(Foto: Mark Green/123RF).

Puente Carrick-a-Rede. Irlanda

Situado en la costa de Irlanda del Norte, este puente de cuerda, con 20 metros de largo y suspendido a 30 metros sobre el mar, conecta la tierra con la isla de Carrick-a-Rede.

Fue construido por los pescadores, para poder acceder a la zona por la que pasaban los salmones en la época de migración. En el año 2002, debido al cambio de las rutas migratorias, se terminó la actividad pesquera en esta zona así quedecidieron reconvertirlo en un atractivo turístico que recibe miles de visitantes cada día.

(Foto: Matthi/123RF).

Puente Capilano. Canadá

El puente colgante de Capilano cruza el río homónimo y es la atracción más popular de Vancouver en la Columbia Británica, Canadá. Tiene una longitud de 140 metros y está suspendido a 70 metros de altura. Si bien no es el original, existió uno en el lugar desde 1889, cuando George Grant Mackay compró los terrenos del otro lado del río y construyó una cabaña de madera y un primitivo puente que atrajo a los visitantes desde entonces. El actual, mucho más seguro y con barandas, a pesar de balancearse permanentemente recibe a más de 800.000 turistas al año.

(Foto: SergeyBreev/123RF).

El Cruce Andino atraviesa la cordillera a través de tres lagos y enlaces terrestres en bus para unir Bariloche con Puerto Varas en Chile.

Desde Bariloche, punto de partida de nuestro viaje, nos trasladamos en bus unos 25 kilómetros hasta Puerto Pañuelo. El camino que bordea el lago Nahuel Huapi ofrece postales de películas con sus construcciones de estilo suizo, rodeadas de cuidados jardines.

Lago Nahuel Huapi, azul intenso

Con el panorama del Llao Llao, zarpamos de Puerto Pañuelo a bordo del Gran Victoria, el catamarán con el que navegamos durante una hora por el Nahuel Huapi. Una llovizna persistente satura el verde de la vegetación costera. Los tres bocinazos que toca el capitán a modo de saludo al atravesar el Islote Centinela rompen el silencio, allí descansan los restos del Perito Francisco Pascasio Moreno, considerado el padre de los parques nacionales. El recorrido continúa entre montañas y cascadas que se abren paso entre la selva valdiviana que tapiza las costas. Puerto Blest a la vista.

(Foto: Mario Rodriguez).

Una vez en el muelle, el lugar invita a perderse en alguno de los senderos del Parque Nacional Nahuel Huapi, pero hay que seguir. En bus, durante tres kilómetros, atravesamos el bosque bordeando el río Frías con sus particulares aguas verdes y lechosas –aportadas por uno de los glaciares del cerro Tronador–, hasta llegar a nuestro próximo puerto.

Lago Frías, espejo verde

Embarcamos en Puerto Alegre para recorrer el lago Frías durante 25 minutos. Alimentado por las abundantes precipitaciones de la zona y por los arroyos que bajan del glaciar Frías del Cerro Tronador, cuyas aguas le dan la peculiar coloración verde. Por ser el de menor tamaño, la exuberante costa está mucho más cerca y nos deja ver cómo los árboles invaden el paisaje hasta el agua. Personalmente me pareció el más lindo de los tres lagos.

En Puerto Frías hacemos los trámites aduaneros y luego, en bus por dos horas para ingresar a Chile. En Peulla, pequeño puerto en el lago de Todos los Santos hacemos migración y almorzamos antes del último trayecto lacustre.

(Foto: Mario Rodriguez).

Lago de Todos los Santos, color esmeralda

Iniciamos el recorrido del último lago, esta vez en aguas chilenas. Al rato de navegar, el capitán detiene la marcha y se acerca a la costa; la cascada de ochenta metros de altura bien merece fotos desde todos los ángulos. Llegamos a Petrohue. Abordamos el último bus que, bordeando el lago Llanquihue, nos lleva a destino final.

Puerto Varas es una pequeña ciudad de alrededor de 40.000 habitantes, fruto de la inmigración alemana que se asentó a orillas del lago Llanquihue. La arquitectura, e incluso la gastronomía, dan muestras concretas de la influencia germana.  

(Foto: mihtiander/123RF).

De vuelta

Al navegar, nos cambiamos de lado para disfrutar de “la vereda de enfrente”. La selva valdiviana, con sus más de 3.000 milímetros anuales de lluvia, alberga coihues, alerces, cipreses, lianas y enredaderas. Esta vez con sol, los distintos verdes de cada especie dibujan un paisaje de esos que son para mirar, difíciles de describir. Las nueve horas de recorrido pasan volando y el Llao Llao, esta vez de frente, nos recibe en su bahía.

Los ganadores del popular Underwater Photographer of the Year 2020 ya fueron elegidos.

De norte a sur de nuestro país, te mostramos cinco parques con misiones y atractivos de lo más variado.

1- Parque Nacional Iguazú

Situado en la provincia de Misiones, a 17 kilómetros de Puerto Iguazú, es uno de los más famosos parques nacionales de Argentina. Con 67 mil hectáreas destinadas a la preservación de la naturaleza, alberga a las majestuosas Cataratas del Iguazú.

En el parque, reconocido como una de las Siete Maravillas Naturales del Mundo y Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, se encuentra la famosa Garganta del Diablo, un abismo en forma de “U” que con sus más de 80 metros de altura, es el salto más grande de las cataratas.

(Foto: Mario Rodriguez).

2- Parque Nacional Talampaya

Ubicado a 55 kilómetros de Villa Unión, en la provincia de La Rioja, ocupa 215 mil hectáreas con importantes yacimientos arqueológicos y paleontológicos.

El parque, declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, ofrece impactantes paisajes rojizos con farallones de hasta 150 metros de altura. El recorrido principal incluye, entre otros atractivos, a La Chimenea y la Catedral Gótica. Aunque, las principales atracciones del parque son las geoformas llamadas El Monje, El Tótem y La Torre. Se trata de extrañas formaciones rocosas con más de 40 metros de altura que fueron modeladas por distintos procesos erosivos a lo largo de millones de años.  

(Foto: Mario Rodriguez).

3- Parque Nacional San Guillermo

Creado en 1998 para conservar el hábitat de la mayor concentración de camélidos –guanacos y vicuñas- de la Argentina, se ubica a 130 kilómetros de la localidad de Rodeo en el norte de la provincia de San Juan. Con una superficie de 166 mil hectáreas, es el Parque Nacional de más difícil acceso y de condiciones ambientales más extremas en todo el país.

Se trata de un lugar ubicado a gran altura y existen restricciones por la salud y seguridad de las personas. El tránsito es de suma dificultad, solo habilitado para vehículos 4 x 4.

(Foto: Mario Rodriguez).

4- Parque Nacional Los Alerces

Ubicado en el sur del país, a 38 kilómetros de Esquel, en el oeste de la provincia de Chubut. Considerado como uno de los más hermosos parques nacionales de Argentina, abarca más de 260 mil hectáreas con grandes extensiones de bosques andino patagónicos, montañas nevadas, lagos y ríos. Para recorrerlo, el parque dispone de numerosos senderos de trekking con caminos de variada dificultad.

Uno de los mayores atractivos del lugar, son los bosques milenarios de alerces, con ejemplares que alcanzan los 2.600 años de existencia, 75 metros de altura y 3,5 metros de diámetro.

(Foto: Mario Rodriguez).

5- Parque Nacional Los Glaciares

Situado a 80 kilómetros de la ciudad de El Calafate, en la provincia de Santa, fue creado para preservar la extensa área de hielos continentales. Ocupa más de 720 mil hectáreas con montañas, bosques, glaciares, grandes lagos de origen glaciar y una extensa porción de la Cordillera de los Andes, cubierta de nieve.

También declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, su atractivo excluyente es el glaciar Perito Moreno, una inmensa masa de hielo con cinco kilómetros de ancho y 60 metros de altura. Famoso por su inusual fenómeno de rompimiento sobre las aguas del Lago Argentino.

(Foto: Mario Rodriguez).

Un viaje a una de las siete maravillas naturales del mundo ubicada en nuestro país.

Primera parada

Se toma el tren desde la “Estación Central” que parte cada media hora desde las 8.30. Se llega a la “Estación Garganta”, y se caminan unos 1100 metros por la pasarela hacia la Garganta del Diablo. Se pasea sobre el Río Iguazú superior, que se encuentra siempre rodeado de verde. En los primeros pasos, todos van sacando fotos. (El paisaje invita a sacar una foto tras otra)

Al ir acercándose a la meta, el sonido del agua cayendo (golpeando las piedras) comienza a tomar fuerza, al igual que la ansiedad de todos. Desde los últimos metros la vista es alucinante, la corriente de agua parece desaparecer de repente. Cada paso el ruido es más fuerte, el panorama se vuelve mágico.

Vista desde la pasarela. (Foto: Mario Rodriguez).

Desde la pasarela los turistas se enfrentan a la potencia de la famosa “Garganta del Diablo”, con una caída de más de 80 metros. El agua moja(Salpica) a los turistas, los “clicks” de las fotografías no dejan de sonar, los “wow” son la palabra más dicha y la emoción de conocer una de las siete maravillas naturales del mundo se siente en el ambiente.

La Garganta del Diablo. (Foto: Mario Rodriguez).

Segunda parada

El tren estaciona en la “Estación Cataratas”, allí hacen su primera aparición los coaties, unos muy divertidos animales que esperan un poco de comida.

Los coaties, unos amigables animales de las Cataratas. (Foto: Mario Rodriguez).

Es el turno del circuito inferior, tiene un total de 1700 metros que recorren algunos saltos imponentes como Dos Hermanas, Salto Chico, Salto Lanusse y Salto Alvear Nuñez.

Desde allí muchos turistas buscan el ángulo perfecto para obtener una fotografía panorámica de las Cataratas. En medio del río, se visualizan unas pequeñas lanchas realizando la excursión “La gran aventura”. Además, se logran unas increíbles vistas de la Isla San Martín, ubicada al frente.

Vista desde el circuito inferior. (Foto: Mario Rodriguez).

La gran aventura

Un imperdible de las Cataratas es la excusión llamada “La Gran Aventura”. Todos los tripulantes terminan mojados. No importa en qué posición de la embarcación se encuentren, el agua llega.

Primera parte

Desde la Oficina Central o desde el Centro de Visitantes se tomarán vehículos 4×4. Es importante presentarte con unos 10 minutos de anticipación al horario coordinado. La excursión tiene una duración de dos horas. En estos todoterrenos se recorren 5,5 kilómetros del sendero Yacaratiá en el medio de la selva hasta el puerto. En el camino se disfrutará de la naturaleza en todo su esplendor.

Al llegar se descenderán unos cien metros de puros escalones, es una caminata bastante ligera.

Segunda Parte

Antes de subir al gómon, la tripulación entrega bolsas para resguardar sus pertenecías y chalecos salvavidas. El motor se enciende y la embarcación se mueve, todos muy emocionados. Los celulares con fundas contra el agua filman las maravillas que van pasando a medida que se recorre los seis kilómetros del Río Iguazú Inferior. Ya mucho más cerca, el capitán permite realizar una parada técnica para sacar fotos.

La Gran Aventura es una experiencia única. (Foto: Lucero Rodriguez).

Ya en los saltos, el agua comienza a salpicar, al principio solo son gotas, luego parecen baldazos de agua en la cara. Casi no se puede mantener los ojos abiertos, entre gritos de emoción y risas, la embarcación termina debajo de ellos.

Alzar la vista es mágico, se puede apreciar la Garganta del Diablo en todo su esplendor. El agua cae sobre todo el gomón empapando, se siente una fuerza sobrenatural. El frío del agua comienza a sentirse, pero a nadie parece importarle.

Momento de fotografías. (Foto: Lucero Rodriguez).

A la vuelta las palabras del guía vuelven a sonar: no importa que se use, las cataratas mojan a todos por igual.

Algunos prometen volver, otros ya quieren tocar el suelo, pero algo es seguro: ninguno olvidará ese paseo.

Precios: El valor de la entrada para los residentes de Argentina depende de la edad:     

Mayor: $ 410,00

Niños: $ 130,00

Jubilados Pensionados: $ 80,00

Walt Disney cambió la infancia de todos, hoy conocé los dos parques que se encuentran en América.

Walt Disney World Resort en Orlando

El parque más famoso de todos se ubica en Florida, dentro de la zona de Lake Buena Vista y Lake Bay. Es el más grande y comenzó a construirse en 1967, poco tiempo después de la muerte de Walt Disney, su creador. Abrió sus puertas en 1971, y hoy cuenta con cuatro parques temáticos: Magic Kingdom, Epcot, Animal Kingdom y Hollywood Studios, y dos de agua: Disney’s Blizzard Beach y Disney’s Typhoon Lagoon.

Disney Orlando se ha convertido en el más visitado en el mundo por diversos motivos, y uno definitivamente son sus parques. Cada cual tiene lo suyo, Magic Kingdom, fue el primero que se construyó y tiene como atracción principal al castillo de Cenicienta. Por la noche, luego de un espectacular show de música y fuegos artificiales deja a más de uno con lágrimas en los ojos.

Pero ninguno de los otros se queda atrás. Epcot, invita a los visitantes a dividirse entre sus dos partes, Future World y World Showcase, una más interesante que la otra. Animal Kingdom, sumerge a los turistas en un ambiente de naturaleza total, allí se pueden visitar varios animales. Además, es el hogar de los Avatar, uno de los juegos más populares en la actualidad. Por último, Hollywood Studios es el más divertido, montañas rusas súper rápidas y shows de música son algunas de sus joyitas.

En relación a los precios, en las páginas webs oficiales se encuentran muchas ofertas especiales. Se puede optar por un “Ticket estándar para Parque Temático”, con el cual se ingresa a un parque por día. Cuantos más pases se compren el precio irá en descenso. Actualmente un día cuesta 109 dólares. Suele ser más caro que los otros Disney del mundo debido a la cantidad de opciones.

Los horarios varían según la época del año. Disney’s Typhoon Lagoon permanece cerrado hasta el 28 de marzo, por diversas modificaciones.

Horarios:

Parque Temático Magic Kingdom: de 9:00 a 21:00 horas.

Epcot – Future World: de 9:00 a 21:00 horas.

Disney’s Hollywood Studios: de 7:00 a 20:00 horas.

Parque Temático Disney’s Animal Kingdom: de 9:00 a 20:00 horas.

Disney’s Blizzard Beach: de 10:00 a 17:00 horas.

Disneyland Resort en California

El primero de todos los parques se ubica en Anaheim, California y fue inaugurado el 17 de julio de 1955 en un día que se conoció como el “Domingo Negro” ¿Por qué? La fiesta inaugural tuvo una serie de inconvenientes como fallas técnicas, sobrepoblación de visitantes y falta de comidas y bebidas, entre otras.

Está conformado por dos parques, Disneyland Park, el original, el cual se divide en ocho diferentes áreas que se llaman “tierras”, cada una se encuentra rodeando el castillo de La Bella Durmiente. Disney California Adventure Park, es el otro, con atracciones súper variadas que también se distribuye en seis zonas. Llama la atención por la gigantesca Rueda de la Fortuna de Mickey.

Para comprar los tickets hay que tener en cuenta un par de cuestiones. Primero, la época de la visita. Los precios varían mucho si la temporada es alta o baja. Segundo, dedicar un día a cada parque o ambos en uno solo. Actualmente los precios del boleto de un día ronda los 104 dólares.

Horarios:

Disneyland Park: de 9:00 a 22:00 horas.

Disney California Adventure Park: de 9:00 a 22:00 horas.

Conocé algunos de los caminos más sinuosos, altos y estrechos del mundo.

  • Ruta Tian Men Shan, China

En la provincia de Hunan en China, se inauguró en el 2006 la ruta Tian Men Shan después de 8 años de construcción. Estéticamente esta ruta es única, aunque no apta para los que sufren de vértigo. Construida para el uso turístico, conduce desde la base a la cima de la montaña en donde se ubica la famosa cueva de Tianmen, conocida también como “la puerta al cielo”, un arco de unos 130 metros de altura por 30 de ancho. El empinado camino de 99 curvas asciende rápidamente desde los 300 hasta los 1300 metros sobre el nivel del mar, como si fuera poco, su peor característica es que es muy estrecho.

Otra forma de acceder a la cueva, es mediante el teleférico más largo del mundo. Las 98 cabinas que lo componen recorren una distancia de 7,5 kilómetros en 30 minutos. En la cima se deben subir 999 escalones hasta la famosa “puerta al cielo”.

12460143 – road to tian men shan china
  • Túnel Guoliang, China

Los habitantes de Guoliang, ubicados en la cima de las montañas Taihang, en la provincia de Henan, China, solo contaban con unas empinadas escaleras incrustadas en la ladera de la montaña. Resbaladizas y estrechas, eran la única conexión con el mundo exterior. Cansados de pedir al gobierno un camino para poder salir de su pueblo, decidieron construir ellos mismos un túnel.

Inaugurado en 1977, el túnel Guoliang fue tallado centímetro a centímetro por los aldeanos. La obra tardó cinco años en concluirse y durante su construcción varios obreros perdieron la vida. El túnel, considerado en la actualidad como una de las rutas más peligrosas del mundo, debido a las curvas ciegas, la falta de seguridad y el constante peligro de derrumbe. A pesar de todo, es un ícono de China y un concurrido atractivo turístico.

Guoliang hang wall highway, Hui county, Henan province, China
  • Camino de las Yungas, Bolivia

“El camino de la muerte” existe y se encuentra muy cerca de nuestro país. El famoso camino de las Yungas, une La Paz con la región de Los Yungas en Bolivia. Con 66 kilómetros y a más de 4.000 metros cuenta con un solo carril de entre 3 a 5 metros de ancho. De un lado, la montaña, del otro, el precipicio. Los conductores que descienden, muchas veces deben manejar por la izquierda para poder ver qué tan cerca están las ruedas del borde de la ruta.

¿Por qué el nombre? Muchos accidentes han ocurrido en esta ruta. El más grave fue el protagonizado por un colectivo con pasajeros que cayó al vacío y provocó la muerte de 100 personas. 

La historia de su construcción tampoco es linda ya que fue hecho en la década del ´30 por prisioneros paraguayos, capturados durante la Guerra del Chaco.

  • Paso de montaña Zoji La Pass, La India

Uno de los pasos más importante de la India es también uno de los más peligrosos. A 3.528 metros sobre el nivel del mar, el paso de montaña Zoji La Pazz, con 9 kilómetros de largo, une la región de Ladakh y Cachemira.

Por su estrecho y sinuoso trazado, durante la época de heladas y nevadas debe ser cerrado, ya que representa una gran amenaza para los conductores que lo transitan.

¿Por qué es tan importante? Se dice que el príncipe Rinchen Shah utilizó este paso para llegar hasta Cachemira e instalarse allí como el primer rey musulmán de la región.

  • Ruta Caracol, Chile

En nuestro país también contamos con una de las carreteras más peligrosas, el Paso Cristo Redentor –o Paso de los Libertadores- une Argentina con Chile. Cuenta con más de 3 kilómetros, divididos entre los dos países. Además, sus más de 3.100 metros sobre el nivel del mar, le dan un plus al peligro.

En Chile se ubica la parte más riesgosa del camino, el tramo llamado “Ruta Caracol” tiene 29 curvas híper cerradas que rápidamente ganan altura. Son famosas las fotografías del pronunciado zigzag del trazado que puede observarse desde la parte más alta del recorrido. En épocas de vacaciones se recomienda transitarlo con mucho cuidado ya que, además, tiene mucho tráfico.

A más de 4.000 msnm la Reserva Provincial laguna Brava, es un paraíso oculto en la cordillera riojana.

La laguna, de 17 kilómetros de largo, tiene aguas azules y turquesas con playas de grava y sal. Rodeada de volcanes con sus cumbres nevadas y cientos de flamencos, con sus picos hundidos en el agua salobre en busca de alimento, que no se inmutan con nuestra presencia. Es el principal atractivo de la reserva provincial que ocupa 405.000 hectáreas, creada en los 80, para preservar las comunidades de guanacos y vicuñas. El lugar, también fue declarado Sitio Ramsar, título que se les otorga a algunos lugares, de importancia internacional, para resguardar la vida de sus ecosistemas.

La Reserva Provincial Laguna Brava se creó para preservar las comunidades de guanacos y vicuñas. (Foto: MARIO RODRIGUEZ).

Pero para llegar hasta acá, el día empezó muy temprano, con desayuno liviano, por el apuro y por la altura a la que llegaríamos unas horas más tarde.

Atravesamos la localidad de Vinchina y su monumento al arriero cordillerano. Continuamos en ascenso por la Quebrada de la Troya, en donde el camino copia el cauce del Bermejo entre formaciones montañosas rojas y coirones amarillos. El recorrido ofrece dos rarezas al lado de la ruta: La Pirámide, que es un perfecto triángulo enclavado en la montaña y, al frente, el Mirador de la Herradura, en donde el río rodea un gran peñasco en forma de U para seguir el curso paralelo a si mismo.

En la Quebrada de la Troya encontramos dos rarezas como La Pirámide. (Foto: MARIO RODRIGUEZ).

En Alto Jagüé, la última población antes de la reserva. Las casas de adobe se construyeron sobre las márgenes del cauce socavado de un río seco -que a su vez es la calle principal- de manera que las construcciones se ubican hasta dos metros por encima de la calzada. Algunas de ellas han recibido intervenciones artísticas, sumando color al barro seco. Además, es la parada gastronómica obligada, antes de emprender el último tramo del viaje. Aquí, las artífices cordilleranas -según Facebook- hacen que el adjetivo “casero” cobre el mayor de los sentidos. Sus empanadas, panes rellenos y tortas fritas, son “la gloria”. Tienen también una farmacia de yuyos andinos para cualquier dolencia.

Las artífices cordilleranas ofrecen sus empanadas, panes rellenos y tortas fritas, evidentemente caseras. (Foto: MARIO RODRIGUEZ).

De nuevo en la ruta, a un costado puede verse una construcción circular de piedra. El Refugio del Peñón está ahí desde 1873. El entonces presidente Domingo Faustino Sarmiento, hizo construir 14 similares, para los arrieros que llevaban su ganado desde o hacia Copiapó, Chile.

Los refugios de piedra en forma circular eran utilizados por los arrieros que llevaban su ganado desde o hacia Chile. (Foto: MARIO RODRIGUEZ).

El paisaje se modifica a medida que ascendemos, la vegetación prácticamente desaparece y las montañas se redondean –parecen de terciopelo- y se tiñen de verdes, azules, violetas, grises, marrones y naranjas, según el mineral que contengan.

Sobre los 4.350 msnm iniciamos el descenso hacia un gran valle, también desciende la temperatura. De pronto, la laguna se muestra y crece la ansiedad. El viento hace que bajarse del vehículo sea todo un desafío. O sacude fuertemente las puertas o impide que se abran. De todos modos, bajamos y corremos como niños hasta el borde salino.

En este entorno desolado, quieto y, extremadamente silencioso, los únicos que mueven la foto son los flamencos. La temperatura cae y el viento invita a la retirada pero… la laguna es más fuerte.

Córdoba es una de las provincias con más ríos subterráneos de Argentina y uno de los más interesantes está en Calamuchita.

Por Gustavo Scarpetta

En la Oficina de Turismo de La Cumbrecita nos recomiendan llevar agua, una muda de ropa “porque se van a mojar” advierten, y una linterna frontal para iluminar las cuevas. Nos dan los datos de los guías habilitados, . La aventura nos lleva al río Wildbach que se introduce entre las montañas y se hace subterráneo, siendo uno de los tantos atractivos de esta bella localidad del valle de Calamuchita.

Al iniciar la caminata, se cruza el arroyo Almbach por un puente de madera. Allí comienza el ascenso hasta el Cerro Wank de 1.715 metros de altura. Es una travesía de mediana dificultad, se asciende mucho en poco tiempo, por lo que es necesario llevar ropa cómoda y zapatillas adecuadas.

Desde la cumbre del Cerro, mientras se descansa de la subida, el panorama invita a ser fotografiado. Desde aquí, el camino ahora es más plano y tranquilo y no cansa tanto. Quedan aproximadamente treinta minutos de caminata para llegar.

Durante el trayecto, en medio de una vegetación increíble, el WildBach nos sorprende con una cascada de unos 20 metros. Otro lugar para descansar y fotear. El silencio del lugar se llena con el maravilloso sonido de la caída del agua.

Para bajar al río subterráneo se utiliza un canal de piedras que es el techo de curso de agua. Se desciende con sogas y sistemas de seguridad. Si bien algunos rayitos de luz se cuelan desde el exterior entre el laberinto de rocas acumuladas alrededor, la oscuridad es casi total, por lo que hay que llevar linternas. Las que se colocan en la cabeza son las óptimas porque nos dejan las manos libres.

El trecho subterráneo es de algo más de treinta metros y se pueden recorrer de ida y vuelta. El agua? muy fría, pero es un alivio después del trekking.

A 45 minutos del río subterráneo se puede visitar la Cascada Escondida, otro de los atractivos de la zona.

Se puede llegar al río también desde Villa Alpina. Otro de los sitios turísitcos dignos de ser visitados. La Villa se encuentra a 1.340 sobre el nivel del mar, es el punto poblado más cercano al Cerro más alto de la Provincia, el Champaquí. 

Calamuchita ofrece tres opciones para bañarse en aguas subterráneas: Wildbach, La Puente y Arroyo El Socavón, este último está cerca de Villa Alpina, en el camino hacia el cerro Champaquí. El arroyo de aguas frías tiene un sector subterráneo con grandes piedras que generan oscuras cuevas, y en donde es muy útil el uso de linternas frontales. Este lugar es visitado generalmente por las viajeros que hacen la travesía al cerro, aunque es un atractivo en si mismo que vale la pena conocer. 

La Cumbrecita, para enamorarse

La Cumbrecita es el único pueblo peatonal del país. Los visitantes estacionan sus autos en la playa comunal ubicada en la entrada de la localidad. La ruta provincial 5 que lleva hasta él, está completamente asfaltada. Si bien muchos cordobeses, llegan al lugar para pasar el día, se consigue alojamiento con precios para todos los bolsillos.

(Foto: Karol Kozlowski/ 123RF).

Una ciudad entre incaica y colonial, junto a una ciudadela de piedra entre los escarpados picos de los Andes: el viaje ideal para remontar los siglos en Perú.

Por Graciela Cutuli

Decir Perú es decir Machu Picchu, su postal más conocida en el mundo. Sin embargo, la ciudad de piedra que levantaron los incas en torno al siglo XV mantiene intactos sus misterios: ¿fue realmente una fortaleza militar anidada entre las altas cumbres de los Andes, a 2450 msnm? ¿Fue tal vez un centro ceremonial dedicada al culto que regía la vida de los antiguos pobladores? La duda sobre estas respuestas dura desde hace más de un siglo, desde que en 1911 el explorador norteamericano Hiram Bingham “redescubrió” este extraordinario conjunto arquitectónico, obra maestra de la ingeniería incaica, y comenzó un lento trabajo de restauración que puso a Machu Picchu en el mapa turístico del mundo. 

El viaje a Machu Picchu nunca viene solo: comienza en Cusco, el antiguo corazón de imperio que los incas conocían como Tahuantinsuyo, y abarca también el Valle Sagrado, una sucesión de pueblos que permiten acercarse a las más auténticas tradiciones de la cultura local. 

Cusco, de la Plaza de Armas a los templos

La llaman la “Roma de América” y era el “ombligo” del imperio de los incas: más allá de sus blasones, para el viajero moderno el primer impacto es la altura, porque se levanta a casi 3400 msnm. Nada que no pueda solucionarse con un mate de coca y unas horas para aclimatarse antes de empezar a recorrer la región. El segundo impacto es la imponente belleza de la Plaza de Armas, flanqueada por la catedral y el templo de la Compañía de Jesús: además de su magnificencia arquitectónica, que aprovecha los cimientos de los edificios incas, esta explanada es el centro de la vida cívica y escenario de parte del Inti Raymi, la fiesta del sol que se celebra el 24 de junio.

En la imponente Plaza de Armas se encuentran además, la catedral y el templo de la Compañía de Jesús. (Foto: Mark Green / 123RF).

Desde las alturas de la fortaleza de Sacsayhuamán, en las afueras de la ciudad, se la aprecia perfectamente, rodeada por un mar de calles y pasajes para explorar y adentrarse en la auténtica vida local. Entre todo el conjunto se destaca sin duda el templo que concentraba el culto al sol, el Qoricancha, transformado en el monasterio de Santo Domingo por los conquistadores españoles. Si queda alguna duda de la riqueza de la Cusco incaica, vale recordar que se dice que este templo estaba recubierto de láminas de oro. Para visitarlo conviene comprar el boleto turístico unificado que permite acceder a 16 sitios en 16 días: entre ellos Sacsayhuamán, Qoricancha, varios museos y sitios del Valle Sagrado. Si bien se pueden tomar excursiones hacia pueblos como Ollantaytambo, Urubamba y Pisac (famoso por su mercado), entre los más conocidos y abiertos a los visitantes, también se puede llegar desde Cusco tomando los minibuses que tienen punto de partida en la calle Puputi. 

El convento de Santo Domingo fue levantado sobre los cimientos del templo inca de Coricancha. (Foto: Aleksandra Kossowska / 123RF).

Machu Picchu

La ciudadela es accesible desde Cusco o bien desde la estación de tren Ollantaytambo (la opción más esforzada es a pie, recorriendo en cuatro días el Camino del Inca). El viaje en tren desde Ollantaytambo se realiza en vagones panorámicos que permiten perder la vista sobre el cauce del río Urubamba y llegar hasta el pueblito de Aguas Calientes, al pie de Machu Picchu. El último tramo se hace en bus por la famosa ruta Hiram Bingham, que caracolea sobre el flanco de la montaña. En la entrada del complejo se pueden contratar guías oficiales que resaltan el encanto de la visita: así, ya  en la ciudadela, se podrá disponer de todo el día para recorrer el conjunto de casas, espacios ceremoniales, terrazas de cultivo,  calles de piedra y construcciones hechas en roca increíblemente ensambladas. Y todo apreciando las vistas sobre el imponente Huayna Picchu, el famoso pico que sirve de telón de fondo y cuyo ascenso es un desafío reservado únicamente para piernas bien entrenadas. 

1 2 3 4

GDPR