Cazador de vacas

Glaciar en el Lago Argentino

Puesto de las Vacas es un remoto lugar del Parque Nacional los Glaciares, para llegar hay que navegar entre témpanos de hielo y bordear los glaciares. Algunos de estos gigantes helados, como el Seco y el Heim, cuelgan de las montañas enredados en el espeso bosque patagónico, y otros, como el Spegazzini, el Upsala y el perito moreno, se hunden en el lago Argentino, el tercero más grande de América Latina.

El aislado lugar es visitado frecuentemente por los turistas que viajan en el crucero turístico MarPatag, allí se desembarca, se hace un corta caminata y se visita el viejo refugio, con paredes de troncos y techo de chapas rojas, en donde vivió el finlandés Harry Hilden.

Este gaucho europeo se instaló en el lugar, con su mujer y su hijo, con la idea de capturar a las vacas que pertenecieron a las antiguas estancias, cuyas tierras fueron expropiadas para la creación del parque. Los animales, con los años, se volvieron salvajes y obviamente, no estaban bien vistas en un área de conservación.

Harry tenía un socio que se encargaba de transportar en una balsa la carne y además, le traía las provisiones para él y su familia, los únicos pobladores del lugar. Pero muchas veces, su socio, se olvidaba por semanas de enviarle lo necesario para subsistir en un lugar tan duro, por lo que decidió comprar una balsa para no quedar aislados ni depender de su irresponsable colega.

Su hijo José viajó hasta Río gallegos para hacer la compra pero cuando regresaba tuvo un accidente de tránsito y murió. Luego de la desgracia, Hilden abadonó Puesto de las vacas.

El finlandés vivió entre 1990 y 1996 y, dicen que dijo, fueron los mejores cinco años de su vida. También dicen que Harry vive en El Calafate y sueña con volver al Puesto de las Vacas, su lugar en el mundo.

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