Celso Ramos, el elegido de los argentinos

Panorámica de la playa Sissial en Celso Ramos

Ubicado entre Florianópolis y Camboriú, Governador Celso Ramos es uno de esos lugares del sur brasileño en donde los argentinos son locales.

Año a año o cuando se puede, muchos cordobeses recorremos en auto unos 2.000 kilómetros en busca de las playas de Brasil. Si bien los destinos más elegidos son la isla de Floripa y Camboriú, muchos lugares de la zona reciben a los viajeros argentinos. Si cruzamos la frontera por Corrientes, en Paso de los Libres, la cuenta es fácil porque, el viaje se divide en dos, mil kilómetros del lado argentino y mil del brasileño. Hacer noche y llenar el tanque antes de cruzar nos ahorrará unos pesos. Si hay tiempo y el cuerpo aguanta, se puede empezar a recorrer el territorio brasileño y dormir en Alegrete, Rosario do Sul o São Gabriel. Donde sea, la recomendación siempre es descansar y no hacer el viaje de un tirón, no es una carrera, el mar nos espera.

Claro que también se puede viajar en bus o en avión, incluso hay aerolíneas como la brasilera Gol que ofrecen vuelos directos entre Córdoba y Florianópolis.

El municipio de Governador (si, con “v” corta) Celso Ramos está en el estado de Santa Catarina, a unos 25 kilómetros pasando el ingreso a la isla de Florianópolis. Para llegar a playa de Palmas, sucursal argento del lugar, hay dos entradas sobre la autopista BR101, la primera sigue en gran parte de su recorrido la línea de la costa, es más linda, pero un poco más larga y lenta. El otro ingreso, dos kilómetros más adelante siempre por la BR101, es un toque más directo y hasta Palmas hay que recorrer unos 20 kilómetros.

Morros y mar en Celso Ramos

La exuberante vegetación cubre gran parte de la península que ocupa Celso Ramos, también tiene praderas de pasto cortito llenas de vaquitas blancas, aunque más lindas que tiernas, son una hermosa postal. Son unos 14.000 habitantes los que viven en las pequeñas villas costeras conectadas a través de una ruta interior.

En la retorcida costa hay más de cuarenta playas y playitas, algunas a la vista, otras semiescondidas, algunas desiertas y otras llenas de gente o de pequeños barquitos de colores, incluso muchas están conectadas entre sí por senderos bien marcados en medio de la selva.

Playas para todos los gustos en Celso Ramos

El nuevo lugar elegido por los argentinos para veranear es la playa de Palmas que tiene tres kilómetros de largo y es la más grande del lugar. Se encuentra en una zona en plena expansión con muchos complejos nuevos de departamentos para alquilar además de negocios, bares y restaurantes. Muy cerca y con características similares, la playa Grande también ofrece infraestructura inmobiliaria y comercial.

Para alejarse del ruido y las multitudes, hay muchas opciones a pocos kilómetros. Si no se cuenta con vehículo propio, el transporte público recorre toda la costa. Visitamos tres playas con un mar limpio y cálido que va del verde esmeralda al turquesa, y si bien cada una tiene características propias, todas están rodeadas por morros con mucha vegetación y limitadas en sus extremos por grandes piedras redondeadas.

La playa Tinguá es ideal para ir con niños porque el mar está planchado. Incluso muchos yates y lanchas de todo tamaño se estacionan en las aguas calmas y el lugar se transforma en un parque acuático con motos de agua, kayaks y alfombras flotantes. Para llegar hay que caminar unos trescientos metros, no tiene acceso en auto, pero sobre la ruta hay un estacionamiento pago. Hay que tener en cuenta que solo hay un kiosco además de los vendedores ambulantes.

Sissial es la más salvaje y la que queda más lejos de la ruta en donde se dejan los autos. Para llegar hay que caminar un poco más de un kilómetro con subidas y bajadas pronunciadas. La distancia no parece mucha, pero, como el lugar no tiene negocios ni servicios de ningún tipo, se hace larga y pesada porque hay que cargar sombrilla, reposeras y conservadora. De todos modos, el esfuerzo está más que recompensado con sus aguas agitadas y cristalinas. La mejor de todas, sin dudas. 

Praia Das Cordas tiene mar limpio y agitado, con buenas olas para la práctica del surf. Es la típica playa local, y es difícil cruzarse con tonadas conocidas. No es muy grande ni concurrida, pero invita al relax total. Un chiringuito es el único negocio en esta playa, no hace falta más, las caipirihnas son de las mejores.

A pocas cuadras de “cemento”, la playa de Armação da Piedade es una pequeña villa de pescadores y los botes flotan y se reflejan en el mar en el que no está permitido bañarse pero, ofrecen una linda postal para terminar el día. Tiene varios restaurantes frente a la playa, y se puede cenar semienterrado en la arena. Vale la pena conocer la Iglesia de Nossa Senhora da Piedade, de 1745, la primera en construirse en Santa Catarina.

Dato cholulo de Celso Ramos

En la zona se hospedaron Wanda y Mauro. También estuvieron por acá Beyoncé y un tal McCartney.

Post relacionados

Dejar un comentario

This site is protected by reCAPTCHA and the Google Privacy Policy and Terms of Service apply.

GDPR