Choquequirao, la otra ciudad perdida de los incas

La hermana poco conocida de Machu Picchu, comparte con esta la estructura arquitectónica pero, debido a lo remoto y exigente del viaje, Choquequirao es aún muy poco visitada por los turistas.

Choquequirao significa “cuna de oro” en quechua y por ser uno de los asentamientos incas más remotos en los Andes peruanos, se necesitan dos días de una exigente caminata para llegar. Se ubica en la cordillera de Vilcabamba a 3.050 metros sobre el nivel del mar y en la cima del cañón del río Apurímac, el más profundo de América, y con el nevado Salkantay, de 6.271 metros, a su espalda.

Existen varias especulaciones sobre su la historia y el papel de esta antigua ciudad en el mundo inca, puede haber sido una residencia real de Túpac Yupanqui; un centro administrativo y ceremonial, nexo entre el Cuzco y el Amazonas o, incluso algunos historiadores señalan a Choquequirao como el último refugio de los incas antes de que su imperio fuera destruido por los españoles.

(Foto: Rafal Cichawa/ 123RF).

Los arqueólogos calculan que este complejo arqueológico, además de estar muy bien conservado, es dos o tres veces más grande que el de Machu Picchu y que solo un 40 por ciento de su superficie está explorada y expuesta. Existen distintos proyectos para explotar masivamente el lugar. Uno de ellos impulsa la construcción de un teleférico en todo el valle para llevar a las ruinas a 3.000 visitantes diarios en un viaje de pocos minutos. Por lo tanto, para evitar las masas de turistas venideras hay que apurarse para ser uno de los treinta viajeros diarios que visitan esta antigua ciudad inca.

¿Cómo llegar a la antigua ciudad?

En Cusco se pueden contratar los tours hacia Choquequirao, en el caso de hacerlo por cuenta propia, primero hay que ir hasta el pequeño pueblo de Cachora, a 165 kilómetros de Cusco (unas 5 horas de viaje en bus), allí se pueden alquilar caballos y, por una cantidad más que razonable, un guía.

La caminata comienza con el descenso de unos 1500 metros hacia el cañón del Apurímac, para luego acampar y pasar la primera noche en Playa Rosalina. Al día siguiente se cruza el río para iniciar el ascenso entre cactus y senderos polvorientos, a medida que se gana altura el paisaje suma vegetación y se torna selvático hasta llegar a Marampata, sede del parque arqueológico y la puerta de entrada a las ruinas, allí se pasa la segunda noche para acceder temprano a la ciudad inca de Choquequirao.

El yacimiento arqueológico ocupa tres cerros y tiene doce sectores (algunos todavía enterrados), en torno a la gran plaza se encuentran numerosas edificaciones: templos, plataforma ceremonial, edificios administrativos y construcciones de dos pisos. Como es común en las los poblados incas, Choquequirao cuenta con el sistema de terrazas con canales de agua, para el uso agrícola de las laderas de los cerros y en sus andenes se observan las figuras de piedra conocidas como las “Llamas del Sol”

Definitivamente llegar a Choquequirao no es fácil, pero esta silenciosa (por ahora) ciudadela, escondida entre la naturaleza salvaje, recompensa cualquier esfuerzo.

(Foto: Daniel/ 123RF).

Recomendaciones para la caminata a Choquequirao

-Por el mal de altura se aconseja aclimatarse en Cusco al menos un día antes de hacer la caminata.

– Se recomienda tener una adecuada preparación física.

– Se aconseja empezar las caminatas muy temprano para evitar el calor.

– Indispensables: bloqueador solar, repelente de insectos, gorro o sombrero, zapatos adecuados, guantes para el frío, ropa de repuesto, botella de agua, snacks y medicinas de primeros auxilios.

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