Termas de Río Hondo, todo incluido

Las termas más grandes de Argentina con todos los beneficios de sus aguas, actividades para la familia y gastronomía que vas a extrañar durante todo el año.

Se dice que los Incas venían desde el Cuzco a disfrutar de las energéticas “aguas milagrosas”, que brotaban calientes de la tierra. Con las mismas intenciones y muchas más, llegamos a Termas de Río Hondo después de seis horas en auto desde Córdoba. El calor de la tarde nos invita a relajarnos en la pileta termal del hotel Los Pinos.

Cerca del centro de la ciudad, la costanera, paralela al río Dulce, es uno de los atractivos del lugar. “Me recuerda a las calles de Ocean Drive en Miami: palmeras más, palmeras menos; es casi igualita”, bromea Juan Carlos Aguirre, cantautor local. Con casi cuatro kilómetros de longitud hasta el paredón del dique El Frontal, la rivera ofrece bicisenda, muelles, espacios verdes y, como dice el artista, muchas palmeras.

(Foto: Mario Rodriguez).

Al pie del murallón, armado con cámara con lente largo, me dispuse a fotear a las garzas y los biguás mientras se hacen un festín en la correntada. Alrededor, una gran cantidad de pescadores se congregan en espera del “pique”. “A mi marido no le gusta que lo filmen”, me retó una mujer cuando apunté al muchacho que pescaba con redes metido en el río, actividad totalmente prohibida.

Por una escalera lateral se accede a la parte superior del paredón que divide en dos al paisaje. De un lado, el lago del embalse, con sus campings y las playas adonde concurren los lugareños a practicar deportes náuticos y a pescar dorados y bogas. Del otro, el cauce del río Dulce y el nuevo campo de golf.

(Foto: Mario Rodriguez).

La gran palangana

Termas de Río Hondo no es un centro termal, afirman los locales. Asentada sobre 14 napas mesotermales que ocupan 12 kilómetros a la redonda, transforman al lugar en toda una “ciudad termal” o, como dijo un criollo “una ciudad asentada sobre una gran palangana”. Por tal motivo, para disfrutar del bienestar que generan estas aguas, solo se necesita abrir una canilla.

Para fierreros y nostálgicos

A seis kilómetros de la ciudad, la estatua del piloto megacampeón Valentino Rossi, idolatrado por los fanáticos del MotoGP, da la bienvenida al Autódromo internacional de Termas de Río Hondo. Integrado al circuito, el Museo del Automóvil es un impresionante espacio en donde se exponen autos, motos y distintos elementos del deporte motor.

El salón principal exhibe dentro de los autos deportivos al Fórmula 1 Benetton Renault de los ’90, y varios ejemplares del Turismo Carretera y el Sport Prototipo, como el Panizza Tornado de 1968 y la Liebre MKT III de 1969. Entre los históricos, el Delahaye de 1934 se lleva todas las miradas. Entre los de fabricación nacional, impacta el Justicialista cupé de 1953.

(Foto: Mario Rodriguez).

En el primer piso hay modelos de motos Harley-Davidson, Ducati, Indian y Puma, entre otras marcas, que van de 1906 a 2013. La segunda y la tercera plantas están destinadas al sector de palcos, con una vista inigualable del circuito internacional.

El Museo del Automóvil exhibe una joya a prueba de nostálgicos. ¿Quién de los que peinamos canas no se imaginó manejando el Mach 5, después del cole, viendo los dibujos animados de Meteoro? Está ahí, y funciona. Sobre el chasis y motor de un Corvette se montó la carrocería en aluminio y fibra de carbono, tapizado en cuero rojo cosido a mano y todos los detalles imaginables para replicar el legendario auto.

(Foto: Mario Rodriguez).

El golf, presente

El Termas de Río Hondo Golf Club inauguró su cancha de 18 hoyos. Diseñado por Robert Tren Jones II, el predio de 120 hectáreas ofrece un campo de alto nivel para los amantes del deporte. Los greens y bunkers de arena conviven con la vegetación autóctona y dos lagunas en donde se puede observar fauna local.

Además, cuando no hay jugadores, el club ofrece recorridos guiados para conocer la cancha. Juan Manuel Pereyra, director del golf, aconseja ir por la tarde: el atardecer desde las terrazas del club house es imperdible.

(Foto: Mario Rodriguez).

Disfrute full full

La pulsera del sistema todo incluido del hotel Los Pinos es un pasaporte a gran cantidad de servicios, comidas y bebidas. El primer all inclusive de Argentina, más allá de tratamientos termales para gente mayor, ofrece una variada propuesta recreativa para toda la familia.

En el resort hay suculentos desayunos y meriendas, además de almuerzo criollo los días sábado, con empanadas, locro y carne al asador. En cuanto a las instalaciones, gimnasio, spa termal, piscina cubierta, jacuzzi, cine, canchas de tenis, fútbol 5, paddle y un largo etcétera permiten organizar una estadía para todos los gustos.

(Foto: Mario Rodriguez).

Conclusión

Conocí Termas de Río Hondo con el prejuicio de que se trataba de un lugar destinado para personas de la tercera edad. Y claro que lo es, pero también es un lugar ideal para parejas que buscan tranquilidad, familias tipo y numerosas, pescadores, fierreros nostálgicos, golfistas y gente que quiere relajarse. 

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